sábado, 5 de noviembre de 2011

Listo. Me llamo Manoel.


Estoy pensando en que quizás debería pedir mi Registro Nacional de Extranjeros (lo que será acá mi equivalente al DNI) como Manoel Oro. Me voy a ahorrar mucho tiempo de explicarle a la gente que no, que no es como el tan famoso nombre portugués porque – de paso – no soy portugués sino argentino. Y que mi apellido es de Oro, o sea, que la palabra “de” también forma parte de mi identidad, y no es un mero capricho gramatical de mis documentos. Pero no, los trámites que en unas semanas me van a dar el status de residente legal van a salir con mi nombre oficial. O por lo menos eso espero.

Noches de trabalenguas
El portugués ya se empieza a sentir como en casa en mi cerebro, al punto que casi escribo “travalenguas”, que Word se empeña en subrayar con rojo pero es más parecido a “trava-linguas” y por ende me suena más correcto ahora.

En fin, este pasado martes fui a la noche de trabalenguas. En realidad fue una reunión de Couch Surfing pero tiene ese efecto colateral. Para los que no la conocen CS es una organización mundial que atiende por internet y tiene como objetivo hacer al mundo más pequeño, que cada persona que forme parte tenga un amigo en cada ciudad del mundo. Incluidas San Juan, Córdoba, Buenos Aires y Sampa. Algunos se ofrecen a alojar viajeros, otros a mostrarle la ciudad. Otros solo se alojan y yo, por ahora, voy a las reuniones de los martes.

Fue en un barcito del centro y cada asistente se ponía un cartelito con el nombre y el país, y un símbolo verde-amarelo en el caso que hablase portugués. Mitad eran paulistas, y la otra mitad una interesante mezcla de latinos, europeos, norteamericanos y me dijeron que había también alguien de Singapur. No llegué a comprobarlo porque un tiempo después de llegar había 150 personas.

Y el trabaluengas? Imaginen charlar con una chica de San Pablo que no habla español, pero habla inglés, y un chico de Memphis que habla portugués pero no tanto español. La conversación empieza en inglés, pero después pasa al portugués y después al español que el tipo quiere practicar y en fin, me imagino que mi cerebro estaba como la gorda de la publicidad de reduce fat fast, a punto de tirar la toalla.
No sé si a ustedes les resultará una idea extraña, pero a mí me resulta excelente porque puedo conocer a otros que están en mi situación de afincarse en estos pagos y a paulistas que están dispuestos a mezclarse con estos inmigrantes. Todo esto mientras se comparte unas cervezas y se entrena al cerebro a usar tres idiomas al mismo tiempo.

Aquellas lejanas y frías tierras.

Todos los días voy a almorzar con mis compañeros de trabajo: dos chicas de 30 (señoras, ambas casadas y una con hijo), un chico de mi edad (pero él es casado y separado, aunque sin hijos) y una pasante que tendrá unos 20 y habla sólo para responder preguntas directas. En el almuerzo del viernes salió el tema de los lugares turísticos en Argentina y me preguntaron por Bariloche. Les terminé contando de mi viaje por el Sur con el Lic., y quedaron muy sorprendidos. Por varias cosas: porque Ushuahia es la ciudad más austral del mundo, porque ese viaje nos llevó 11.000 km., porque Argentina tiene bases de investigación en la Antártida, y porque no hace un frío de locos en el Sur. Menos si “el Sur” es Bariloche en verano.

Luego de que les mostrara las fotos del blog (lo cual les pareció extravagante, porque hacer una página por un viaje…) se sorprendieron por mi cabellera de aquél entonces. Dijeron que ahí parecía “más argentino”. Y sí, también comentaron otra cosa más obvia que no hace falta que repita.

Turismo permanente

Esta ciudad es tan grande, que creo que perfectamente se puede vivir como un eterno turista. Con que en cada fin de semana uno vaya a conocer un nuevo barrio, ya llevaría unos buenos meses llegar a conocerlos a todos. Y de todas maneras, cuando eso ocurra, después quedan todos los pueblos o ciudades a los que se puede ir y volver en el día, las playas a las que se puede ir por un fin de semana, y todos los destinos brasileros que ameritan una visita en cuanto uno disponga de un fin de semana largo.

El fin de semana pasado fui a dar una mirada a 3 barrios donde posiblemente pueda vivir. Esta semana ya recibí los departamentos que me propone la agencia que me está ayudando con la búsqueda, así que quizás (y ojalá) pronto haya novedades.

Y hoy fui a conocer el centro histórico de la ciudad, cuyo corazón es la Praça da Sé, donde está la catedral, el palacio de tribunales y una de las estaciones del metro más transitadas. Sería el equivalente de Diagonal Norte, ponele. Finalmente salí con mi cámara así que van las primeras fotos.


Catedral da Sé

Un Paulista admirando su praça

Todavía no sé el nombre de esta calle

Versión local de Occupy Wall Street: Acampa Sampa
Esto es todo por hoy. Qué bueno sería poder compartir con ustedes en el próximo post algunos detalles de mi nuevo hogar, voy a tratar de que eso suceda. Sin que el próximo post sea dentro de un mes. Sigo sin tener acceso a facebook porque en el trabajo está bloqueado y en el hotel es muy caro, así que si alguien quiere mandar algo, que sea por mail.
Beijos e abraços. Até a próxima!

3 comentarios:

  1. Muito massa esse blog, Manoel !! Ou melhor, Maneco !! Ou mesmo Mané.. Porque "malandro é malandro e mané é mané" =) Mas pelo que eu vejo voce nao tem nada de "mané" porque está aproveitando muito essa experiencia única !! Continua escrevendo, Manu !! =)) Aquele abraco !!

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  2. Me encanta!!
    gracias por las fotos Manoel, beso

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  3. Ayyy qué emoción, se viene el nuevo hogar, ya no veo la hora de que subas más fotos!

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